Sylvia Cativo nació en El Salvador, la menor de tres hermanos, en un hogar donde aprendió el valor del amor y la curiosidad. Desde pequeña mostró una imaginación viva y una sensibilidad que la llevarían a descubrir su vocación: acompañar a los niños en sus primeros pasos de vida y aprendizaje.

Su amor por el arte y la enseñanza la llevaron a escribir, convirtiendo las palabras en refugios de magia y afecto. Sus historias celebran la infancia, la fuerza de los sueños y la belleza de lo esencial que nos acompaña a lo largo de la vida.

Algunas de sus obras